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martes, 4 de agosto de 2009

CRÓNICA - BUNBURY - SOS DEL REY CATÓLICO (FESTIVAL LUNA LUNERA)

Bunbury en SOS

por cortesía de Susan Q


Asistir a un concierto de Enrique Bunbury es siempre una experiencia única, si ya juntamos dicho evento y lo adornamos con los arcos y belleza de la Lonja Medieval de Sos del Rey Católico el asunto cobra relieve y resulta altamente recomendable. Así lo pensaron los fieles adeptos venidos desde varios puntos de la Península agotando localidades en apenas unas horas cuando fueron puestas a la venta. La razón no es otra que seguir a uno de los artistas más talentosos que ha pisado un escenario, alguien capaz de reinventarse y mutar en varias pieles siempre con éxito y despertando pasiones y también envidias, de todo hay.

Venía el maño con su nueva banda en el que sería su penúltimo concierto en España antes de partir para tierras de lengua hispana y que tanto quiere. Se nota muy rodada ya a la nueva formación, los temas de Hellville de Luxe, su último disco cobran protagonismo por sí mismos alternando con otros más antiguos y en algunos casos ya imprescindibles por su alta calidad compositiva pertenecientes a anteriores discos de su fructífera carrera en solitario.


Comenzó la noche con “El anzuelo”, preciosa voz, sonido majestuoso, el mejor preludio para una noche de luna enamorada de la belleza y el arte de la música. La ovación atronadora. Enrique explicó que le propusieron hacer un concierto acústico y suave de sonido pero él dijo que no, puro Rock and Roll y decibelios a tope, intensidad y emoción de la mano.

Tras este temazo “La señorita hermafrodita”, nadie podía seguir sentado formal en su butaca, la estructura metálica donde reposaban parecía mecerse y cimbrearse a los compases de esta canción. Salto al presente con un canto a la amistad “Hay muy poca gente” y una de las mejores del último trabajo “Bujías para el dolor”, guitarrazos y poderío escénico a raudales. No hace falta reseñar que el público que abarrotaba el lugar se encontraba entregado al cien por cien como el Camaleón del Ebro, devoción recíproca y alimentada a base de caviar musical.

Siguió con “Doscientos huesos” y una arrebatadora “Sólo si me perdonas” donde las palmas aflamencadas resonaron en la noche de luna festivalera. De rodillas, histriónico, digno seguidor de la escuela del maestro Raphael derrochando ímpetu y haciendo alarde de unas facultades vocales extraordinarias. El sonido impecable.



Tiempo para el romanticismo y ritmo más lento con “Sácame de aquí”, uno de los más sentidos himnos Bunburyanos que se clava dentro con una interpretación dramática y llena de verdad. Antes de empezar otro gran himno como es “El extranjero” dedicó unas frases a esta composición. No tenía muy seguro si fue compuesta en Ceuta o Melilla pero ante los viles atentados etarras se declaraba extranjero en su tierra porque no entendía nada y más que nunca cobraba vida el mensaje de dicha canción aunque reveló que en su tiempo no fue bien entendida y sí bastante criticada su ideología por no quedar clara al principio. La ovación del respetable resultó emocionante y así comenzó lo que fue uno de los puntos álgidos de la velada.

Continuó con “Irremediablemente cotidiano” y antes de empezar “Alicia” una anécdota divertida: alguien le gritó desde el público y él no pudo empezar a tiempo y soltó un gracioso “¡Joder,como para pillar el tono eh!”. Provocó las risas generales y atacó con una de sus perlas Bunburyanas más aplaudidas. Para no bajar el listón enlazó con “Infinito” que cada día gusta más será una de esas joyas del repertorio que nunca pasarán de moda. Hasta Raphael la ha incorporado a su setlist. Grande Enrique cantante y compositor, dos cualidades raras de encontrar en un mismo vocalista.



A continuación el single “El hombre delgado” hizo bailar hasta las filas más altas, (con su pequeño riesgo todo hay que decirlo),no es un tema de los de diez, quizá demasiado largo en metraje, pero resultó efectivo como siempre, ampliamente difundido en radio y con un estribillo contagioso convirtió aquello en el delirio y karaoke colectivo.

Más canciones con alto ritmo y frenético baile: “Sí”,”Apuesta por el Rock and Roll” ésta es con diferencia de las que ponen en pie a todo el mundo y se agradecen recordando heroicos y nostálgicos tiempos. Tranquilidad con “El rescate” y “Lady Blue” que no suena como la antigua. Han sufrido algunos cambios las canciones que en su día fueron magníficamente interpretadas por el Huracán Ambulante, unas con más acierto que otras.




Algunos arreglos no resultan tan bonitos como los originales y otros sí funcionan correctamente. El Huracán puso el listón muy alto, no ha habido una banda de acompañamiento en este país con ese sonido propio y personalidad además de alta calidad perfectamente empastados sus miembros. De ésta permanece a las filas de Bunbury su carismático batería Ramón Gacías.

Casi sin darnos cuenta estábamos llegando al final del sueño de una noche de verano, faltaba la parte más tranquila del repertorio, pero qué temazos: "El porqué de tus silencios", que posee una ondulante y sugerente melodía que resulta deliciosa, la voz en esta canción no puede ser más bonita,"Porque las cosas cambian", "El viento a favor”,el positivismo elevado al máximo, "Aquí" dedicada al Puerto de Santa María, y para acabar con broche de oro la perfecta y sublime “Canto”.



Resultó muy corto el concierto, debieron sonar unas pocas más pero así terminó uno de los directos más especiales que hemos vivido este año. Un marco incomparable para un espectáculo especial y que hace situarse a Enrique Bunbury en el primer puesto del escalafón a distancia de otros pertenecientes a su mismo estilo y generación. El marca la diferencia. Un mito viviente al que el público adora y sigue de ciudad en ciudad. Ese es el verdadero éxito,en tiempos de piratería lo más auténtico no puede desvirtuarse, aún queda la sensación de vivir en primera persona los directos. Felicidades Enrique.

Sigue la gira y las últimas noticias en:
www.bunburyclub.com

sábado, 1 de agosto de 2009

TOP TEN MÚSICA EN MIL DIRECCIONES - AGOSTO

Tiempo de relax para la mayoría de los españoles, pero no para la creatividad de los músicos. En septiembre llegarán alguno de los mejores discos de este año. Al menos, eso se espera. Lo iremos viendo. De momento sólo podemos decir una cosa: No tenemos ninguna duda de que el nuevo disco de Muse va a hacer historia.


1.- MUSE – United States Of Eurasia



¿Recuerdas Black Holes and Revelelations? The resistance es parecido, pero a lo bestia. Pisarán de nuevo España en noviembre y ya puedes escuchar “United States of Eurasia”. Si no te impresiona, míratelo. Una de las mejores bandas del mundo.


2.- ARCTIC MONKEYS – Crying Lighting



Que Alex Turner firmara junto al ex – Simian Mobile Disco uno de los mejores discos del año pasado no ha influido para nada en lo nuevo de los Arctic. Hambug es totalmente diferente a lo ya escuchado. Por eso nos gusta. Quizá es el mejor disco de los Arctic. Pero vamos a esperar a interiorizarlo para decirlo con firmeza.


3.- DORIAN – La tormenta de arena



Seis minutazos de canción para presentar el esperado regreso de Dorian, que llegará a las tiendas el 14 de septiembre. Hay crisis pero ellos tienen un otoño petado de conciertos. No pierdas alguna de las 15.000 oportunidades que vas a tener para verles tocando en tu ciudad.


4.- VINODELFIN – Mi inspiración



Ya tenemos interiorizado Seres únicos, segundo álbum de Vinodelfín, a los que entrevistamos hace poco. Nos ha encantado. Por encima de todas, destacamos Mi inspiración, una bellísima y desgarrada pieza de pop psicodélico con aires orientales. En el disco, más paranoias, y, sobre todo, talento.


5.- BUNBURY – Bujías para el dolor



Hoy termina en Estepona (Málaga) la etapa ibérica de la gira que ha llevado a Bunbury a llenar Las Ventas por primera vez. En septiembre cruza el charco y la organización ha estimado en 150.000 personas la asistencia para su concierto en el Zócalo Capitalino de México el 26 de septiembre. Si nada va mal, Enrique volverá a hacer historia en tierras aztecas.


6.- SIDONIE – El incendio



Momento negro en la geografía española para destacar una canción con tal connotativamente negativo título. Pero es que Sidonie han hecho tal temazo que hay que seguir alabandoselo. El 18 de agosto podrás escuchar el resto del disco.

7.- ZAHARA – Funeral



Entrevistamos a Zahara y pronto podrás ver el resultado de una charla en la que nos confesó cómo se siente cuando ha llegado al millón de visitas al My Space con la misma facilidad con la que canta copla. Además, nuestro tema favorito de su debut, es también el suyo: Funeral, con Ricky Faulkner.



8.- COPILOTO – Jornada de Reflexión




Nos gusta mucho Un segundo luminoso, y mucho más, su autor. El aragonés Javier Almazán ha firmado un disco sencillo de pop clásico agradable. Nos quedamos con esta canción, que salió de forma totalmente anecdótica. También le hemos entrevistado. Y pronto, te lo contaremos todo.



9.- PEREZA – Violento amor



Somos sinceros. El nuevo single de Pereza no nos ha entrado de la misma manera que Aproximación, hace dos años. Pero van sobrados de talento y ese giro acústico que han prometido en su nuevo disco sólo nos hace esperar con muchas ganas el resultado. En 24 días, en las tiendas.



10.- ANNI B SWEET – Vísteme



Hace tiempo hablamos con ella y nos confesó su miedo a componer en castellano. Ya hemos escuchado esta vacilada country que supone su debut en el idioma patrio y le queda igual de bien que todo su disco de debut, de digna mención.


KIKE DELTORO
FOTOS: http://www.myspace.com/vinodelfin, http://www.myspace.com/dorian_pop; http://www.myspace.com/annibsweet; http://www.myspace.com/zaharapop; http://www.myspace.com/tucopiloto; http://www.myspace.com/sidoniespace; www.bunburyclub.com, www.elcampamentobase.es, www.usonica.es

domingo, 21 de junio de 2009

crítica

El zaragozano actuó (y llenó) Las Ventas por primera vez en sus 22 años de carrera

El infierno de Bunbury toca el cielo en Madrid

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BUNBURY - Plaza de Toros de Las Ventas (20 de junio de 2009)



No cabe duda, de que, nostaligias huracaneras aparte, Hellville de Tour está siendo LA GIRA de la carrera de Enrique Bunbury. Nunca en su dilatada trayectoria el zaragozano se había visto en la tesitura de tocar en grandes recintos. En octubre se atrevió con el Palacio de los deportes de la capital y congregó a 12.000 seguidores. Anoche llenó Las Ventas y además congregó a 3.000 fans más que en su anterior cita.

Tocar en Las Ventas no significa tenerlo todo de cara. Me explico: la plaza de toros, aunque hermosa y simbólica como ella sola para el rock español, no siempre tiene la mejor acústica y ayer Bunbury ofreció un concierto notable como acostumbra pero en el que no se salió del todo.

Si obviamos ese problema (o falta de) sonido en algunas partes del recinto, lo demás poco importó. La cita de anoche fue una grandiosa recompensa a doce años de carrera en solitario que el maño repasó equilibradamente a lo largo de 24 canciones en dos horas y media.

Arrancó, nervioso como pocas veces se le ha visto, con El Club de los Imposibles (normal, la situación lo justifica) y La señorita hermafrodita. Dentro de su inesperada timidez se arrancó por fin en Bujias para el dolor, acompañado por Phill Manzanera para tan especial ocasión. A partir de aquí todo tomó el cariz habitual de sus actuaciones. Pasíon, energía, estética excéntrica y chulería escénica para justificar su condición de titán del rock español.


Momento especial el de El extranjero, que dedicó a los marroquíes y sudamericanos residentes en Madrid o la siempre agradecida 200 huesos y un collar de calaveras en la que el zaragozano nombró a un Iker (suponemos Iker Jiménez, por el escabrismo del título).

El hombre delgado que no flaqueará jamás, revalidando su posición de nuevo clásico del músico, , El rescate, Apuesta por el rock and roll y Lady Blue conducieron al final del primer bloque del show.

Y aquí llegó el Bunbury genial, la chispa (adecuada u oportuna, es igual) en la que sutilmente pasa de gustar a secas a emocionar y encandilar con cada gesto que hace. Sus palabras lo dijeron todo: “Esta es la primera vez en 20 años de carrera que toco solo en Las Ventas, y, probablemente sea la última, así que si me lo permiten voy a disfrutar”. Después sonó El porqué de tus silencios pero sus palabras ya habían dicho todo.

No me llames cariño, El jinete, Canto, Al final y para terminar, como no podía ser de otra forma, El tiempo de las cerezas, bella pieza que puso punto final a una noche histórica para el cantante y también para sus fans.


En octubre llegarán Las Consecuencias, un disco que, ja, a saber cómo será. Quizá vuelva a los teatros, a las salas pequeñas o, directamente, ni haga gira. Imprevisible es su mejor definición. De momento, y aunque el concierto de anoche definitivamente no fuera el mejor de los que ha realizado desde el pasado septiembre, queda el poso de uno de los mejores tours realizados por España desde la época gloriosa de Miguel Ríos.


KIKE DEL TORO
FOTOS:
http://blogbunburyclub.blogspot.com

domingo, 14 de junio de 2009

crónica BUNBURY - Pabellón Príncipe Felipe (Zaragoza)

El zaragozano ambulante convocó a 8.000 fans en el inicio de su gira española

Bunbury abarrotó el Príncipe Felipe con un concierto histórico


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Pocas butacas de las gradas quedaron vacías para presenciar el espectacular regreso del aragonés a su tierra. La anterior vez había dejado un regusto amable, pero claramente frío y el mismo lo reconoció. “Tuvimos el placer de hacer los ensayos generales de lo que llevamos haciendo los últimos nueve meses por todo el mundo. Esta vez no tenemos excusa, hoy venimos a hacer daño”. Y así fue. Anoche, Enrique Bunbury ante un pabellón abarrotado (8.000 personas), demostró que, tras una larga temporada rodando por todas partes, su espectáculo, no sólo es el mejor que puede verse en toda la geografía española en estos momentos, sino uno de los más apabullantes que se recuerdan de la tradición rockera patria.

Mucho tiene que ver que el zaragozano está de vuelta de todo y en Hellville de Luxe, más que nunca, ha hecho un disco de canciones sencillas, con espíritu anglo y que pueden entrar más fácil entre la multitud que trabajos anteriores sin perder un ápice de su genialidad.

El concierto empezó como manda la tradición. Jordi Mena y ese riff seco y cortante que da el pistoletazo de salida a El Club de los imposibles. Enfundado en un traje negro, sombrero de pirata y ray ban negras, le bastó 30 segundos y dos estrofas para poner en pie al entregado respetable. La señorita hermafrodita preparó el ambiente para Hay poca gente y Bujías para el dolor, los dos temas más enérgicos de “la villa del infierno de lujo”, que sus fans ya demustran tener más que interiorizadas. El primer bloque se cerró con No fue bueno, pero fue lo mejor (de su disco con Nacho Vegas “El Tiempo de las Cerezas”) y Que tengas suertecita, que Bunbury dedicó al Real Zaragoza, recién ascendidos a primera.



Los momentos más emocionantes se vivieron en el set más íntimo, en el que el telón rojo que preside el escenario se cierra y suenan Sácame de aquí o Porque las cosas cambian. Quedó demostrado que Pequeño es la gran obra maestra del músico, Infinito y sobre todo, El extranjero y Alicia (de Radical Sonora) fueron coreadas especialmente por un público que acompaña al excéntrico artista desde hace más de dos décadas.

Después, todo rodado. Su nuevo himno, El hombre delgado que no flaqueará jamás encendió a los asistentes, igual que Sí, El rescate, Lady Blue y, como no, Apuesta por el rock and roll que en esta ciudad cobra un sentido especial gracias a su compositor original.

Los bises perdieron en espectacularidad, pero ganaron enteros en emoción y pasión por parte del cantante. Irremediable cotidiano, El porqué de tus silencios y una nueva versión gospeliana de El viento a favor, un tema muy bello.

El concierto se cerró con alguno de los mejores temas de su carrera. Retomó No me llames cariño, de El viaje a ninguna parte, en una furiosa y electrizante versión que empalmó con su particular homenaje a José Alfredo Jiménez, El jinete, marca de identidad de sus conciertos en solitario. Canto, Al final y unos títulos finales para gourmets, El tiempo de las cerezas, para quien esto firma, la mejor canción jamás escrita por un músico en español.



No se salió del guión habitual que le ha hecho meter a 50.000 personas en México o tocar en Las Vegas o Estados Unidos, pero tampoco hizo falta. Bunbury imprimió y consiguió toda la energía y la pasión que brillaron por su ausencia en su multitudinaria presentación anterior en la Feria de Muestras. El Principe Felipe es su sitio, y Zaragoza, su ciudad, el lugar donde se gestó la estrella más grande que ha dado la música en este país. Ese genio que, como su propia condición exige, algunas veces da gato por liebre y otras, ofrece veladas inolvidables como la de anoche.


KIKE DEL TORO