Mostrando entradas con la etiqueta THE SUNDAY DRIVERS. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta THE SUNDAY DRIVERS. Mostrar todas las entradas

domingo, 22 de noviembre de 2009

CRÓNICA - THE SUNDAY DRIVERS - SALA LA RIVIERA

Los domingueros coronaron diez años de carrera la noche del viernes en Madrid

*****
THE SUNDAY DRIVERS - Sala La Riviera - 20 de noviembre de 2009



Ni un alfiler. No hay mejor forma de explicar la confirmación por todo lo alto que los Sunday Drivers acaban de firmar en uno de esos conciertos inolvidables que formarán parte de su propia leyenda personal.

Jero y los suyos dieron la bienvenida a las 2.500 personas que colapsaron el círculo de la palmera cuando el reloj marcaba veinte minutos más de la hora prevista. Músicos sobradamente sinceros y canciones que ganan más en un escenario tan grande. La mejor manera de interactuar con un público poco exigente con ellos y entregado hasta la médula al directo de una de las mejores bandas del pop nacional de los últimos años.

Era la primera vez que los toledanos se enfrentaban a un aforo tan grande en la capital (su anterior actuación en La Riviera fue como teloneros de Wilco) y eso se notaba en la incostestable sonrisa de los protagonistas que, a buen seguro, disfrutaron sobre el escenario. Hola (To See the Animals) es la discreta puesta de largo de The End Of Maiden Trip en directo, uno de los discos más notables de este año del que cayeron un buen puñado de perlas: So What, I, Guerrilla, Smile o la homónima – pequeña joyita - . Y eso, contra todo pronóstico, no impidió que la velada fuera de lo más llevadera para el público.

Mucho tiene que ver que Do It es un clásico de la banda y del indie nacional. Y que ver a una masa bastante heterogénea cantarla a grito pelado, mola. También She o Paranoid son grandísimas perlas en concierto. Ya sabes: I´ll be coming... (Tiny Telephone es su disco más accesible para el gran público).

My Plan, que acaba de estrenar su videoclip (muy recomendable, echad un vistazo a You Tube) es uno de los puntos álgidos. Llama la atención que la descafeinada canción que tan fríos nos dejó el día de la Música (el disco llevaba en la calle seis días por aquel entonces) se haya convertido en una de las piezas clave del grupo. Como el vino, su repertorio, mejora con el paso del tiempo. Y sobre todo, el que conforma The End Of Maiden Trip, su disco, vamos a decir, más maduro, pero también más difícil de inyectarse en tu cabeza.

Time, Time, Time y, sobre todo On My Mind, desatan el delirio entre el público. Indescriptible la fuerza de esta canción en directo y el fuerte feedback del respetable en ese momento. Y eso que al final, entre Often, Only In The Dark Lights y su sentida versión de In My Life de The Beatles, todas antes de On My Mind, la energía del show había menguado considerablemente en pro del lado más folk del grupo.


Nunca he considerado a The Sunday Drivers capitanes de una supuesta generación de bandas indies que nacen en los lugares más castizos. Tampoco voy a gastar tiempo en plantearme los nombres que entrarían en esta supuesta clasificación. Lo único que sé, es que el hecho de que grupos como éste abarroten un local como La Riviera hace que piense que todavía hay hueco para “la música” en sectores más amplios, hasta hace pocos años destinados o a los grandes dinosaurios o a los más vendidos del momento.

KIKE DEL TORO
FOTOS: ARCHIVO ECOPOP 09

domingo, 23 de agosto de 2009

CRÓNICA - III JORNADA ECOPOP 09´

Standstill y la importancia de apellidarse Falkner

***** ´


Si por algo de ha caracterizado esta quinta edición del Ecopop ha sido por la ausencia de contrastes en lo que a nivel de actuaciones se refiere. Ninguna gran decepción y muchos buenos conciertos. Si parecía que lo ya visto el jueves (Amaral y José Ignacio Lapido) o el viernes (Lori Meyers, Cooper y Love Of Lesbian) era difícil de superar, anoche hubo varios momentos memorables con Zahara, Standstill y We are Standard sobre el escenario.

Empezó, pasadas las nueve, el imperfecto The New Raemon. Con la voz un poquito ronca (la noche anterior había sido larga) y un buen puñado de defectos (los que él mismo dice tener medio en broma medio en serio). Y es así como nos llega. Un tipo sincero con un disco conciso, editado hace un año y medio – A propósito de Garfunkel -, y con una banda que han dado forma y sonido de conjunto a unas canciones de estructuras sencillas y aroma minimalista.



Zahara es una recién llegada, pero parece que lleva toda la vida sobre el escenario. Escuchando La fabulosa historia de la chica que perdió el avión uno se la imaginaba mucho más inexpresiva y paradita que lo que vimos anoche. Zahara canta (muy bien), baila, se mueve, anima, coge la guitarra, bromea con el respetable, cuenta historias y se mueve por el escenario disfrutando con su banda como si esta estuviera consolidada. Ahí hay que ser sinceros. Todavía no lo está. Al menos no al nivel que exige un disco como el debut de la cantante. Eso sí, en otoño tiene más de veinte conciertos. Oportunidades habrá. Quizá sin proponérselo dió uno de los mejores conciertos de esta edición. Una perfecta velada de pop en la que se llevó la palma Funeral a dúo con Ricky Falkner.



Y este fue el nombre de la noche. Ricky participó en la banda de The New Raemon, con Zahara en una canción y con su propia banda: Standstill, que fue de lejos, el mejor concierto de la jornada. Cierto que el sonido no fue todo lo nítido que debiera. Al menos, hasta la cuarta canción. Pero la banda está de vuelta de todo. Mucho tiene que ver que Vivalaguerra tiene ya tres años largos y que han rodado por todos los sitios habidos y por haber. Anoche, la ocasión pintaba perfecta para unos conciertos que cobran un sentido especial de “últimas veces” en estos últimos bolos de la gira. Conscientes de los bandazos que han marcado su carrera y, por tanto, definido su identidad, el repertorio fue algo desigual. Eso sí sonó 1,2,3 Sol y ¿Por qué me llamas a estas horas? y la sonrisa del respetable se tornaba inmediata.



Nos gustaría decir que Sunday Drivers lo bordaron, pero lo cierto es que, vamos a ser sinceros. Vimos cuatro únicas canciones del concierto (el resto estuvimos entrevistando a Enric, cantante de Standstill) y no nos parece justo decir que no me llamaron la atención en esta ocasión. Lo pienso, pero quien sabe. Quizá era la frialdad propia del inicio de concierto, la inseguridad de quien está empezando a rodar un disco de tendencia rupturista como The End of Maiden Trip, editado a principio de verano. No es la primera vez que les vemos y tenemos seguro que vamos a ir a verles en su concierto en la capital. Por el momento, nos guardamos la opinión.



Y We are Standard. El grupo más rabiosamente bailable de todo el festival. Un puñado de temazos modo cañón que se suceden unos a otros sin respiro. Gran fin de fiesta al ritmo de Don´t Give up, Other lips... Other Kisses o The present. Impresionante ver bailar al unísono a las casi 2.000 personas que volvieron a llenar por tercer día consecutivo castillo Álvaro de Luna. Marco incomparable y poco dado a escuchar unos temazos del calibre de esta banda que dejó un regusto amable (e inmejorable) de un festival que ha tenido nivelón desde el minuto cero.

Hoy descansamos. Han sido tres días “intensos” y poco más que contar. Impresionados todavía por lo que hicieron el viernes Lori Meyers y muy contentos de tener un buena serie de “entrevistas Ecopop” que os ofreceremos a partir del lunes. Estad atentos. Empezaremos con Amaral.

KIKE DEL TORO
FOTOS: SARA DE LA VEGA

jueves, 20 de agosto de 2009

AVANCE - ECOPOP 09´

ECOPOP 09 ´

Nos vamos a la Sierra de Gredos al Ecopop. Hoy, conciertos de Amaral, José Ignacio Lapido y Los Pedales. La música del fin de fiesta la pone Jesús Ordovás. Mañana te contamos todo sobre la I Jornada. Hasta pronto.